Cuando los gobernantes convierten lo público en privado, el lujo de unos pocos se paga con el hambre de muchos.

El despilfarro en viajes, vicios, ropa de lujo excesivo, obras faraónicas y corrupción no es solo inmoral:

-Destruye hospitales y escuelas

-Hunde a los más vulnerables primero

-Alimenta la desesperanza social

Mientras ellos celebran en sus palacios, la gente lucha por lo básico. Esta desigualdad calculada no es incompetencia, es control y es abuso!

La dignidad se defiende rechazando su circo, defendiendo nuestros derechos y actuando con nuestro voto!

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