Desde que abrí redes y me lancé al senado me han dicho de todo, una es que estoy ‘más preparado que un yogur’ y que me quede en la academia.

Un yogur se define por lo que aporta. No por lo que es.

Mi lugar no es solo donde se adquiere el conocimiento, sino donde se aplica con propósito. La verdadera preparación no se mide en títulos acumulados, sino en la voluntad de servir y en la resiliencia para seguir construyendo, incluso frente a la incomprensión.

Colombia no necesita menos conocimiento; necesita más puentes que lleven ese conocimiento a la acción. Por eso estoy aquí.

Sigo en constante aprendizaje. Y desde ese aprendizaje, es desde donde elijo servir.

Colombia necesita MÁS YOGUR, MENOS MERMELADA!

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