No es la causa, sino la función, la obsesión por el poder actúa como motor o consecuencia de causas más profundas:
-Las mentiras compensan una autoestima herida. Historia de frustración, abuso previo
-Mentiras compulsivas ayudan a crear una identidad poderosa que el yo real no tiene. Viene de sensaciones de inferioridad y vacío.
El poder es narrativo y de control:
-Controlar la percepción ajena da una sensación de poder, compensa inseguridades
-Manipular mediante mentiras otorga poder sobre los demás.
Es una espiral: Se miente para alcanzar una posición, y luego se miente más y más para no caer de ella.
Raíz última: Vacío, trauma o inferioridad. El «poder» es el parche de una herida.



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